¿Cuánto vale la web de un despacho de abogados?

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¿Cuánto vale la web de un despacho de abogados? Es una pregunta cotidiana. Y la respuesta, lo siento, pero es ambigua: Vale tanto como el grado de consecución de sus objetivos. Y, ¿qué objetivos tiene una web de abogados? Generar confianza, ganar visibilidad, potenciar la llamada de posibles clientes… Y esa es la pregunta previa que debe responder cualquier abogado que quiera tener (o mejorar) una web: ¿Para qué quiero la web?

72 palabras y creo que ya he generado un montón de caras raras entre los que leis este post… ¡Ah! Que lo que queréis saber es cuánto cuesta una web… Y es que, efectivamente, a menudo confundimos valor con coste. Un botellín de agua cuesta céntimos, pero en el desierto vale su peso en oro, o más. Pero tranquilos, que también vamos a hablar de costes.

Valor y coste no son lo mismo. Tampoco un coste y una inversión.

Ya he argumentado que valor y coste no son lo mismo. Pero tampoco un coste y una inversión. Con un coste nos “fundimos” recursos, y si no tienen retorno, son un gasto, con una inversión, esperamos un retorno a partir de ese coste, un beneficio. Y la web de un despacho de abogados es -o debe ser- una inversión. Lo que pasa es que este concepto lleva aparejados una serie de condicionantes. Por ejemplo.

  • ¿Tengo claro para qué sirve una web y que beneficios me debe dar?
  • ¿Tengo claro que una web, por si misma, es algo estático y que no obra milagros?
  • ¿Tengo claro que lo primero que necesito es que la web sea vista, y además, que sea considerada interesante por mis clientes?
  • ¿Tengo claro que debo controlar si la web funciona o no?

Y así, un largo etc. De manera resumida, lo que necesito antes de tener una web es definir para qué la quiero, quiénes son sus destinatarios (o sea, mi segmento de clientes), y cómo voy a hacer que la vean (con un blog potente, haciendo SEO, publicitándola, todo ello a la vez…), para finalmente medir si la inversión ha funcionado o no (por ejemplo, viendo un incremento de llamdas al despacho para concertar una visita)

Los conceptos de coste asociados a una web:

La web de un despacho de abogados conlleva una serie de conceptos de coste, algunos directamente relacionados con ella, y otros indirectos.

Costes directos:

  • Dominio y hosting: lo que viene junto con el .es o el .com, y el espacio virtual donde se va a alojar la página. Este coste es anual, se repite todos los años.
  • El diseño y ejecución de la página.
  • Mantenimiento de la página: No es necesario contratarlo, pero es aconsejable. Por ejemplo, con un bono de horas. Por si algo falla, o hay que actualizar pluggins etc.
  • Textos y contenidos de la página: ¿Los haces tú, el diseñador, un tercero…? Si los haces tú, lleva tiempo y reflexión, tenlo en cuenta.
  • Imágenes: Si quieres una web mínimamente personal, necesitarás imágenes distintas y alineadas con tus objetivos. De un banco de imágenes, o realizadas por un fotógrafo.
  • Otros contenidos: Video corporativo, por ejemplo.

Costes indirectos: Van vinculados a la web, pero no la pertenecen.

  • Logo: En el caso de que no lo tengas, o esté desfasado.
  • Gestión del blog. A través de un servicio subcontratado, o mediante tus propios artículos. En un caso, supone dinero, en el otro, tiempo, que es dinero (coste de oportunidad) Además del coste de realización de los contenidos, está el de su difusión (“menearlo” en las redes, por ejemplo)
  • Posicionamiento y Publicidad: En el caso de que apuestes por una estrategia digital de pago.

De acuerdo pero… ¿cuánto cuesta todo esto?

La respuesta es: Depende. En estos momentos hay una amplísima oferta de profesionales que se dedican al mundo del diseño, la creación de webs y estrategia digital. De todos los precios, y de todas las calidades. Lo importante es tener claro qué vas a obtener a cambio de tu dinero, y de cuánto dinero estás hablando, para no llevarte las manos a la cabeza a posteriori. Vale, pero quieres cifras… Van dos ejemplos.

  • Dominio y hosting: Dependiendo de las características (número de cuentas de correo asociadas, espacio de alojamiento…) y de si lo gestionas directamente o a través de un profesional que se ocupe de que todo esté bien (lo más recomendable). Digamos que desde los 50€ a los 120€ anuales de media.
  • Diseño y realización de la página web: Me han hablado de ofertas desde 300€, y a partir de ahí, el cielo es el límite. Ojito con las ofertas muy muy baratas. Esa oferta de 300€ lo que ofrecía era el “cascarón” de la web, una estructura clónica a otras, un diseño básico… y los textos los tenía que subir el propio cliente a la web. Desde ese suelo de 300€ vas a encontrar de todo. Presupuestos de 600, 800, 1200, 2500€… y cuanta más complejidad, diseño personalizado y en definitiva, calidad, quieras, irás subiendo posiciones.

Y, ¿merece la pena?

Absolutamente sí, si tienes claros los objetivos, si cumples los compromisos de trabajo asociados a la web que te has marcado, si tu estrategia, imagen de marca, procesos, equipo… están correctamente alineados… Un ejemplo muy radical: Inviertes 5.000€ en una web increible. Empiezan a llegar llamadas. Quien responde no es suficientemente amable ni eficiente, y los recados se pierden. ¿Has hecho un gasto, o una inversión?

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